CONCLUCIONES Y DECLARACION FINAL
1. Balance de las privatizaciones una década después
Las organizaciones participantes coincidieron en que los procesos de privatización (si bien con diferencias de matices en cada país), generaron una gran pérdida de puestos de trabajo, exclusión social, des-sindicalización, tercerización de tareas y deslocalización del trabajo. Que los gobiernos y los medios de comunicaciones actuaron para desprestigiar la gestión estatal y favorecer a los grandes monopolios internacionales en su desembarco. Que las inversiones no fueron genuinas ya que no crearon nuevas empresas y la compra se realizó mediante procesos de dudosa transparencia legal y financiera. Que se trataron básicamente de adquisición de empresas estatales a precios ventajosos, con inversiones aparentes en su ampliación de capital ya que realizaron una reutilización de parte de la renta de explotación en un marco en que las empresas fueron beneficiadas por redefiniciones de servicios, fuertes aumentos de tarifas que las beneficiaron en el corto plazo con inmensas utilidades.
Respecto a la penetración del servicio se puso en duda la supuesta “mayor eficiencia de la empresas privadas” y como contrapartida se consideró el caso Uruguayo, país en el cual las telecomunicaciones siguen siendo estatales y con muy buenos estándares de calidad, si bien se hizo notar que en este país se ha avanzado también en la privatización de los servicios de valor agregado.
También existió consenso que el marco político actual presenta dificultades importantes para el planteamiento estratégico de que las empresas de servicio y en particular las empresas de telecomunicaciones privatizadas deben estar en manos del Estado. Ello nos impone un trabajo de largo aliento en el sentido de llegar a poner este tema en la discusión de la sociedad. Apuntando a lo señalado, se estableció trabajar en esta instancia por un fuerte Marco Regulatorio, el cual esté consensuado regionalmente y que limite a las multinacionales en su accionar, obligándolas a considerar el acceso universal a las telecomunicaciones como un servicio público y no como una mercancía más, a suministrar acceso universal que incluya el acceso a la telefonía móvil y a internet y a incentivar la inversión genuina y el desarrollo de la industria local asociada y la incorporación de tecnología conveniente y desarrollos locales.
2. La Organización Sindical frente a la flexibilización laboral
Todos los presentes coincidieron en que las privatizaciones, inmersas en la gran ola globalizadora e impulsadas por el modelo neoliberal, produjeron un proceso de flexibilización laboral, generando una alarmante reducción de puestos de trabajo y la consecuente exclusión social. Este proceso se vio facilitado por una actitud pasiva, y en muchos casos cómplice, de las conducciones sindicales tradicionales, lo que llevó a una baja participación de los trabajadores y a una pérdida de la conciencia de clase, frente a un discurso que proclamaba el individualismo como solución y que demostró ser muy eficaz en el cooptamiento de la clase a través de la figura del trabajador Fuera de Convenio( ).
También hubo coincidencia en que las constantes reestructuraciones y despidos pueden influir en la sociedad generando un descreimiento en el modelo neoliberal y en la “eficiencia” de las empresas privatizadas, lo cual favorece la implementación de estrategias sindicales comunes en la región, que transformen a nuestros sindicatos en un verdadero contrapoder que permita trabajar por una redistribución más justa de la renta y la estabilidad laboral. Se trata de “encontrar el punto débil” y mirar el conflicto regionalmente.
Se manifestó además, la preocupación sobre que no hay cuadros de recambio generacional y que se debe en consecuencia trabajar en la capacitación de nuevos militantes y en explorar “nuevas formas” de lucha y de generación de conciencia e ideología.
3. Unificación de redes y estrategias comunes. Caso Telefónica Latinoamericana (Tlatam)
Se mencionó la importancia de trabajar mancomunadamente formando redes de sindicatos y organizaciones afines para combatir la sinergia empresaria que avanza en la región. Se deben incluir en esta red no sólo a los trabajadores de las telecomunicaciones sino también a los de las empresas de tecnologías de la información y de las comunicaciones en general (por ejemplo los trabajadores de TV) ya que en el futuro cercano se instrumentará un proceso de convergencia tecnológica de servicios. Se hizo hincapié en que las nuevas tecnologías que posibilitan la unificación de las redes de telecomunicaciones son beneficiosas si se usan al servicio de la inclusión digital y el fortalecimiento de la integración latinoamericana, pero que resultarán nefastas si se emplean sólo al servicio del capital especulativo al que sólo le interesa seguir maximizando sus ganancias extraordinarias, esta vez explotando una ventaja competitiva a nivel regional.
Se debe también trabajar en un Marco Regulatorio común que cuide los intereses regionales de los países, conteniendo y no fomentando la deslocalización tecnológica y del trabajo. Este marco debe propender también a la inclusión digital como instrumento de inclusión social.
LÍNEAS DE ACCIÓN
a) Se firmó una Declaración Conjunta de la que se adjunta copia.
b) Trabajar en la redacción y posterior difusión de un primer comunicado de prensa en conjunto.
c) Formar un grupo de trabajo para estudiar una propuesta de Marco Regulatorio común para la región.
d) Mantener informadas a las bases de las conclusiones arribadas en este encuentro y discutir con ellas propuestas para trabajar con el conjunto de los trabajadores y los gremios.
e) Participar en el Foro Latinoamericano de las Telecomunicaciones cuya próxima reunión será en Asunción del Paraguay.
AGRADECIMIENTOS
A los compañeros presentes que hicieron posible este primer encuentro fraternal y a los compañeros organizadores del evento, Sergio Cataldo, Héctor Bosco, Juan Carlos Ríos, Gabriel Ruiz de Arcaute, Pablo Magallanes, Sergio Moriello, Alejandro Gismondi, Walter Arturi, Ángel Marciano y Guillermo Defays.
(sigue declaración de Buenos Aires)
Primer Seminario Continental de Profesionales de las Telecomunicaciones
DECLARACION DE BUENOS AIRES
Los abajo firmantes estamos convencidos que las telecomunicaciones con su efecto dinamizador sobre la economía, la sociedad y la cultura deben contribuir a la construcción de países justos, equitativos y soberanos, ayudando a garantizar a todos sus habitantes el acceso al trabajo, la educación, la seguridad, la salud y la vivienda de acuerdo a los derechos más elementales. Por ello creemos que resulta imperioso poner fin a las políticas de exclusión que han sumido en la pobreza a millones de latinoamericanos a la vez que permitido la acumulación y migración sin precedentes de beneficios económicos, siendo el sector de las telecomunicaciones uno de los ejemplos más emblemáticos de esta triste realidad. Es así que sostenemos que existe un derecho a la telecomunicación y que la misma es un Servicio Público y no una mercancía más.
Es por ello que teniendo en cuenta:
a) La necesidad de los países de la región de impulsar el desarrollo económico y social que permita un crecimiento con inclusión social y digital, para lo cual la infraestructura de las telecomunicaciones tiene claramente un rol dinamizador.
b) Que las tecnologías de las telecomunicaciones constituyen una herramienta básica para el desarrollo y el ejercicio pleno de los derechos ciudadanos.
c) Que en el desarrollo de la infraestructura confluyen aspectos esenciales como la facilitación del derecho a comunicarse de sus pueblos y la libre circulación de información, siendo a su vez acelerador de la investigación y desarrollo tecnológico.
d) Que la provisión de acceso universal a las telecomunicaciones repercute positivamente en los desarrollos productivos, en el intercambio comercial, en la salud, en la educación, en la inclusión social y en el gobierno, constituyendo una de las vías fundamentales para lograr un crecimiento económico con equidad y la disminución de la pobreza.
e) Que el desarrollo de las telecomunicaciones conlleva el impulso de industrias locales conexas, por la demanda de insumos de productos y servicios, incentivando el proceso de generación de conocimiento, de inversión, de innovación productiva y de generación de empleo.
f) Que el estímulo a la investigación y desarrollo tecnológico es clave para la adecuación de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información a los requerimientos reales y potenciales de nuestros países y de la región.
g) Que el sector privado cumple un rol importante en todas estas actividades, para lo cual deben establecerse políticas públicas sectoriales que provean un marco claro y transparente, que incentive la inversión, la competencia y la creación de puestos de empleo genuinos dentro del ámbito legal de cada país.
Las Organizaciones Sindicales firmantes declaran:
a) Cuidar que se establezcan medidas en el área de telecomunicaciones que atiendan a las necesidades de nuestros países, promoviendo el desarrollo de nuestros complejos industriales, la red de pequeñas, medianas y grandes empresas del sector, proveedoras de insumos, fuente de inversión e innovación y generadoras de empleo genuino.
b) Promover la extensión de la infraestructura de las telecomunicaciones tendiendo a la universalización del servicio, permitiendo el acceso a todos sus habitantes tanto a la telefonía fija y móvil como a la red Internet, contribuyendo a achicar la brecha digital.
c) Contribuir a incentivar la investigación y el desarrollo de productos y soluciones tecnológicas para el sector, observando el desarrollo de tecnologías adecuadas que contemplen los sistemas productivos de los complejos industriales locales y regionales.
d) Cuidar que el proceso de convergencia y conectividad entre las principales redes de comunicación regionales se desarrolle de acuerdo a los ordenamientos jurídicos nacionales, sin que implique merma alguna de la soberanía de los países, ni pérdida de puestos de empleo, ni sumisión tecnológica.
e) Promover en el ámbito regional un Marco Regulatorio que propenda a:
1) Recuperar el poder de decisión del Estado sobre el desarrollo del Sector;
2) Establecer el derecho público a la telecomunicación como ejercicio de la ciudadanía;
3) Ampliar el mercado consumidor de las telecomunicaciones;
4) Ampliar el mercado de trabajo del Sector;
5) Integrar el triángulo virtuoso formado por el conocimiento, la industria y el servicio;
6) Fortalecer a través de las telecomunicaciones la identidad cultural de Latinoamérica.
f) Realizar reuniones periódicas de seguimiento y coordinación de acciones comunes en el ámbito de América Latina, para fomentar la generación de puestos de empleo y velar por el desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones para el crecimiento con equidad de nuestras economías.
g) Trabajar mancomunadamente por lograr el pleno ejercicio de la libertad sindical y los derechos de los trabajadores.
ORGANIZACIONES FIRMANTES DE LA DECLARACION:
Federção Interestadual dos Trabalhadores em Telecomunicações, FITTEL, CUT, Brasil. Cros.: José Zunga Alves de Lima y Edison Pedro de Lima.
Sindicatos de Empleados de la Empresa Telefónica del Perú, SETP, Perú. Cros.: Iván Gómez Galarza y Wilfredo Gerónimo García.
Sindicato Interempresa Trabajadores Profesionales Empresa Compañía de Telecomunicaciones de Chile, Filiales y Otras Empresas, SITP, Chile. Cros.: Rodolfo Flores e Ignacio Serrano.
Coordinador del Foro Latinoamericano de Trabajadores de las Telecomunicaciones y representante del Sindicato Único de Telecomunicaciones, SUTEL, Uruguay PIT-CNT: Cro.: Isidro Carreño Pereira
Central de los Trabajadores Argentinos s. eccional Capital Federal, CTA Capital. Cro.: Anibal Vázquez.
Central de los Trabajadores Argentinos seccional Buenos Aires, CTA Bs. As. Cro.: Eduardo Moyano.
Centro de Profesionales de Empresas de Telecomunicaciones, CePETel, Argentina. Cros.: José Zas, Jorge De Stéfano, Guillermo Defays, Ricardo Puertas, Gustavo Giuliano, Pablo Mahramadijian, Alejandro Gismondi y Walter Lípari.